“Si no lo tenemos, lo sentimos en el alma, ya el año que viene saldrá”

Entrevista a Manuel Muñoz Natera, hermano mayor de la Sagrada Cena, en Luz de Pasión

El hermano mayor de la Sagrada Cena visitó anoche el programa Luz de Pasión, de Ondaluz Jerez, en el que repasó la actualidad de la corporación de San Marcos, que vive este fin de semana el besamanos extraordinario del Señor con motivo del cincuentenario de su llegada a su sede. Además, justificó la decisión de sacar a sus titulares sin reponer las piezas de orfebrería sustraídas en el desgraciado robo sufrido el pasado mes.


Habida cuenta del posible interés de nuevas hermandades de incorporarse al Lunes Santo, ¿está abierta esta jornada para cualquier cofradía?

Hombre, la Tornería, sin duda alguna, tiene su propietario, que es la Hermandad de la Sagrada Cena. Tenemos la llave, pero nosotros generosamente cada Lunes Santo la entregamos.

– La imagen de la Sagrada Cena cumple durante el presente año su cincuentenario, efeméride que va a celebrar la hermandad este fin de semana con una serie de actos de carácter extraordinario, ¿qué es lo que se va a hacer?

Efectivamente. Como tú bien dices, el 19 de marzo de 1957 llegó la imagen de la Sagrada Cena a la hermandad de San Marcos y este año se cumplen los cincuenta años de su venida.

Lo queremos celebrar – y lo tenemos programado- con una eucaristía que vamos a llevar a cabo a las doce de la noche del sábado, que es cuando vamos a abrir el besamanos de veinticuatro horas. A partir de ahí, el domingo por la mañana, tenemos una conferencia a cargo de Antonio Álvarez del Pino sobre Luis Ortega Bru y después, a las 12:30, tenemos el concierto de la Agrupación Musical Ntra. Sra. de la Estrella de Dos Hermanas.

– Manuel Muñoz Natera pudo vivir aquella bendición recién llegado a la hermandad…

Efectivamente, con quince años.

– ¿Qué recuerdos guarda de aquella jornada? ¿Qué supuso para la hermandad la llegada de la imagen?

Bueno, pues visto lo que teníamos y lo que nos llegaba: la noche, la mañana y todo, pude ver la diferencia.

Es una imagen que, en mi vida en la hermandad – que cumplí cincuenta y un años el 24 de enero-, siempre me ha acompañado en todos mis buenos momentos, en mis malos momentos y en los momentos de tristeza también han estado tanto Ntro. Padre de Jesús de la Sagrada Cena como Santa María de la Paz y Concordia y, cómo no, en el sagrario, el Santísimo.

Yo siempre que llego a San Marcos, visito el sagrario y a continuación ya visito al Señor y a la señora de San Marcos. Y es una imagen que te llena, que te cautiva, porque, además, lo mires desde donde lo mires y como lo mires, siempre te está mirando. Obsérvalo, que tienes la oportunidad este domingo de verlo sobre el suelo, que es una imagen impresionante.

Yo he dicho en muchas ocasiones que Luis Ortega Bru es el escultor del siglo XX. Las obras que yo he visto de Ortega Bru son obras impresionantes y además era una persona que no era crematística ni le importaba el dinero. Era una persona enamorada de su trabajo y ha hecho maravillas.

– Este aniversario llega, sin embargo, en un momento muy complicado para la hermandad, ¿cuántas veces ha llamado durante este mes a la Comisaría?

Parece que estoy en la portería…

Yo triste no, tristísimo. Porque además nos ha cogido en una época en la que entrábamos en la Cuaresma y la Semana Santa, que está a la vuelta de la esquina, y por desgracia nos ha tocado a nosotros que se lleven nuestra corona, nuestras potencias, el cetro y el cáliz, dejándonos un poco huérfanos.

Yo espero y confío plenamente en que esos objetos y enseres que nos han robado estén, si Dios quiere, antes de Semana Santa en nuestro poder. Confío plenamente en los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, sé que continúan trabajando y no tenemos noticias por desgracia, pero tengo la esperanza de que antes de Semana Santa aparezcan.

– ¿En qué tiene más confianza? ¿en esa profesionalidad de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado o en el buen corazón de esas personas que pudieran tener esos enseres?

Hombre, fundamentalmente, en las fuerzas de seguridad, porque si esas personas que se lo han llevado tuvieran un buen corazón, no se lo hubiesen llevado.

Yo no sé qué pensarían ellos que se estaban llevando o qué podrían hacer con ello, pero poco pueden hacer.

Y lo que sí es que nosotros no vamos a tomar ningún tipo de medidas contra ellos ni nada, ya que nosotros lo que queremos es que nos devuelvan nuestros enseres y que nosotros podamos estar el Lunes Santo en las calles de Jerez con la Virgen con su corona y el Señor con sus potencias y su cáliz.

– Una corona de 1792 que, más allá del material con el que está hecha, que es de bronce, es importante por su historia, ¿no?

Si. Pepe Botella, hermano de Napoleón, le entregó al Marqués de los Álamos del Guadalete la corona en 1810, es parte de nuestra historia y la queremos tremendamente.

Es la que hemos tenido siempre y jamás hemos pensado en hacer otra porque tiene su personalidad, es distinta a todas las que salen.

– Es difícil de imaginar a Santa María de la Paz sin su corona…

Yo creo que va ser un momento muy triste para todos y Dios no lo quiera que llegue y sea así.

– Ha dicho en varias ocasiones que la Virgen de la Paz y el Señor de la Cena, si no se encuentran esos enseres, van a salir sin ellos ¿Por qué? 

Hemos tenido un ofrecimiento y un cariño tremendo de muchísimas hermandades a las que desde aquí les quiero dar las gracias, pero tanto las potencias como la corona tienen sus medidas y cualquiera se tendría que ajustar a ellas. Quizás pueda quedarle bien alguna corona a la Virgen, pero habiendo decidido que el Señor salga sin potencias, lo lógico es que su madre le acompañe en el dolor.

Extrañará a algunas personas y pueden pensar que estamos equivocados y que debería salir con corona y potencias respectivamente, pero la junta de gobierno, por unanimidad, ha decidido que sea de esta manera.

Si no lo tenemos, lo sentimos en el alma, ya el año que viene saldrá.

– En ese sentido, si de cara al futuro siguen sin aparecer, habrá que hacer algo, ¿no?

Sin lugar a dudas. Haremos un cáliz, unas potencias – para las que la Agrupación Musical Ntra. Sra. de la Estrella hizo una aportación de 2000€- y una reproducción de la misma corona.

En cualquier caso, yo tengo fe y desde aquí quiero hacer un llamamiento a las personas que se llevaron esas cosas que no eran suyas, que la hermandad está abierta, que nos las pueden dejar en la parroquia, en cualquier convento, donde ellos crean oportuno…

Y si ya ellos quieren visitar al cura párroco de San Marcos y entregarle en secreto de confesión esos enseres, estamos abiertos porque nosotros no vamos a tomar ningún tipo de medida.

– Ya ocurrió una vez, ¿no?

Pero fue muy rápido. Y además me enteré hace poco tiempo que a quien se la llevó, el padre Carlos le puso de penitencia cinco años cargando el paso de Santa María de la Paz y Concordia. Y estuvo cargando esos cinco años sin saberlo nosotros.

– Cuando sucede este tipo de hechos, ¿se unifica más la hermandad? 

Si, bueno, en las hermandades siempre hay excepciones, pensamientos distintos, uno lo ve “colorao”, otro lo ve amarillo, otro lo ve verde… pero claro, el que lo ve de distinto color es que no está implicado normalmente.

No obstante, sin lugar a dudas, esto no es que nos haya unido, porque la hermandad está unida, pero te hace fuerte y todos nos arropamos.

El primer viernes tras la desaparición hicimos la eucaristía y había 200 hermanos en San Marcos.

– Volviendo a la cuestión con la que abríamos la entrevista, ¿cómo ve la posible incorporación de hasta dos corporaciones en la jornada del Lunes Santo?

Aquí tenemos que tener una cosa clara: En Jerez no tenemos espacio, sin mover el Sábado Santo, con todas las hermandades nuevas. O varamos o rompemos

Indiscutiblemente, esto cada vez va a más. Si ahora somos cinco hermandades el Lunes Santo y quieren entrar dos más, puede ser que yo salga de San Marcos a las ocho de la tarde y entre a las tres de la mañana.

Entonces, en esto sí que nos tenemos que poner de acuerdo: o no pasan tan alegremente las hermandades a carrera oficial, se hace a todo el mundo hermandad y aquí todo el mundo somos buenos – porque es que yo soy así, yo lo hablo claro-, o tenemos que mover y meter el Sábado Santo. Y podemos hacerlo como se hizo también antiguamente.

– Pero sabemos que el obispo no va a ceder ahí. 

Entonces el obispo tiene que saber también que tiene que parar en lo que no cabe.

– Pero dependemos de su criterio…

Pero tiene que ser un criterio justo, no un criterio caprichoso.

Hay que hacerle ver que esto es imposible, tal y como está ahora mismo, meter más hermandades es imposible.

Tú me dices a mí que en Sevilla salga una hermandad a las doce de la mañana y es norma de Dios, de muchísimos años… tú le dices a una hermandad de Jerez que salga a las doce de la mañana y qué… ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Quién va a estar?

Compártelo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *