De vuelta a los polémicos palcos

Ángel Revaliente

Escultores, doradores, tallistas, carpinteros, orfebres, bordadores , músicos, acólitos, costureros, costureras, artesanos de hacer capirotes, artesanos de la cera,   los que se ganan el jornal de la Semana Santa como encendedores, aguaores o saeteros…Y suman y siguen. Los sastres que trabajan en los nuevos uniformes de las bandas de música, los componentes de las bandas, los conductores de los autocares que desplazan a las distintas bandas de un sitio para otro, los que se ganan unos dineros como acomodadores en palcos y sillas, los que logran poner de baja su demanda de empleo porque han encontrado trabajo en bares y restaurantes que circundan las llamadas carreras oficiales de las distintas poblaciones, las floristerías que provocan que durante el año se esté trabajando la floricultura porque en Semana Santa la demanda se dispara…

Y suma y sigue, porque que exista Semana Santa provoca, en muchas ciudades, y así ha ocurrido muchos años en la nuestra, que se arreglen las vías urbanas, que se tapen socavones y que en muchos casos se arreglen entuertos que estaban desarreglados desde hace un año, es decir que se da trabajo a la construcción. Y todo lo que quieran ustedes añadir. Son las razones por la que los palcos son precisos y necesarios de cara a la puesta en escena de la Semana Santa, más allá de creencias religiosas, más allá de  que la Semana Santa sea una manifestación de fe para los católicos y sea también una tradición secular de nuestros pueblos, de nuestras gentes, de nuestro ser y sentir.

La Semana Santa es un atractivo turístico, aunque para los nos sentimos católicos sea un momento de rememorar la muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Pero, al margen de ello, la Semana Santa es una fuente de ingreso todo el año, los 365 días del año, sin que haya mencionado la labor social que realizan las distintas hermandades de este país que se sigue llamando España, de esta comunidad que es Andalucía y de esta ciudad que es Jerez. Lo que pasa que lo que se hace con la derecha que no se entere la izquierda, porque la caridad se ejerce pero no se dice, pero cuando es necesario se dice para los que no se enteran.

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1 comentario

  • Amén de los taxistas, y muchos otros que salen adelante gracias a todo esto. Y sobretodo no digamos de los que se benefician gracias a las donaciones benéficas. Hay que saber lo que se dice,antes hacer manifestaciones alegremente, sólo por estar en contra de la religión.

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