Un Domingo de Ramos para la historia

La Hermandad de Pasión, erigida canónicamente en 2012, llegó por primera vez a la Carrera Oficial

Hermandad de Pasión por su barrio - Javier Romero Díaz

Domingo de Ramos de estreno. Ya lo dice el dicho popular. Y la Semana Santa de Jerez se estrenó con nueva cofradía en la Carrera Oficial. A las tres de la tarde plantó la Hermandad de Pasión la Cruz de Guía en las calles del Pago de San José y, cuatro horas mas tarde, atravesaba el palquillo de Aladro sellando el 9 de abril de 2017 en la historia reciente de nuestra Semana Santa. Una cofradía, además, que se presentaba con una formación musical venida desde Campo de Criptana (Ciudad Real) y créanme que fue un acierto. La Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Elevación demostró, durante las casi doce horas de recorrido, un gran nivel.

Continuando, de forma cronológica, con lo que ocurrió en la jornada de ayer, nos tenemos que detener en la Ermita de Guía, donde la emoción estuvo muy presente en los cofrades de la Hermandad del Perdón, que han tenido que soportar un Cuaresma muy difícil debido a la enfermedad de su Hermana Mayor. Los detalles se hicieron presentes y la Virgen del Perpetuo Socorro lució en su fajín la medalla de Eva Castañeda, acompañada del lazo rosa que simboliza la lucha contra el cáncer.

La salida del Cristo del Perdón -este 2017 se ha conmemorado el cincuentenario de su talla- no estuvo exenta de varios percances, ya que a la caída de la corona de espinas en la salida hay que unirle el desprendimiento del clavo de la mano derecha y la sujeción de la espalda a la Cruz, por lo que el Crucificado de Pinto Berraquero tuvo que ser “sujetado” con unas cuerdas.
Anécdotas aparte, la Hermandad del Perdón volvió a incrementar, un año mas, el número de nazarenos, mostrándose en la calle como una cofradía en constante evolución.

A las cinco en punto de la tarde, hora taurina por excelencia y mitificada gracias al poema ‘Llanto por Ignacio Sánchez Mejías’, de García Lorca, la Hermandad de la Borriquita partía del Oratorio del Colegio de San José, conmemorándose este año el 40 aniversario de salida desde la mencionada capilla. Destacar el estreno, en el paso de misterio, de la imagen de San Pedro, nueva talla de Fernando Aguado para la cofradía lasaliana que, justo en la salida, tuvieron que fijarle la mano derecha.
A las seis y cuarto de la tarde, quedaba inaugurada la Carrera Oficial. Javier Segura, pequeño cofrade de esta hermandad, tuvo el honor de pedir la primera venia de la Semana Santa. También llegaba el primer palio a la Carrera Oficial. La Virgen de la Estrella, acompañada magistralmente por la Banda Municipal de Rota, cautivó con su belleza a todos los que la contemplaban a su paso.

A las cinco y veinte de la tarde, se abrieron las puertas de la Basílica mercedaria y la Hermandad del Transporte -otra cofradía que ayer aumentó el número de nazarenos- comenzaba su discurrir hacia la plaza Aladro en un alarde de costalería en ambos pasos. Destacar la calidad de las dos formaciones musicales que los acompañaron. Tanto la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del Rosario de Cádiz como la Banda de Música de Nuestra Señora del Carmen de Villalba del Alcor lograron una sinergia perfecta con las cuadrillas comandadas por Manuel Monje y Jaime Racero. Pero los momentos mas intensos se vivieron en la recogida, donde las saetas de Joaquín ‘el Zambo’, Lidia Hernández y Joaquín Jiménez ‘Salmonete’ inundaron de fervor la calle Merced.

La Hermandad de la Coronación fue la quinta cofradía de la jornada en salir a la calle. A las seis menos veinte de la tarde, la Cruz de Guía comenzaba a asomar por la puerta de la capilla de los Desamparados y la cofradía de la Albarizuela -todo elegancia- iniciaba su caminar hacia la Carrera Oficial. Destacar, ya de recogida, el paso por la Iglesia de San Francisco donde tanto el paso del Santísimo Cristo de la Coronación como el de María Santísima de la Paz en su Mayor Aflicción llegaron hasta la puerta donde se encontraron con los Titulares de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Expiración.

Y, por último, las Angustias. Un año mas, demostrando su inquebrantable estilo de procesionar en la calle. Faltaban cinco minutos para las siete de la tarde cuando, otro Domingo de Ramos, se abrían las puertas del Humilladero y largas filas de nazarenos presagiaban el paso de la Dolorosa de los Siete Cuchillos. Fue el último en pasar por la Carrera Oficial en una brillante jornada, manchada únicamente por el fuerte viento de Levante, causante de que las candelerías estuvieron totalmente apagadas.

Fotografías: Javier Romero Díaz

 

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