Arraigando, que es gerundio

Luisma Nigueta

Dicen que los cofrades de la Sed no van a poder llevar a su Cristo grande -así se refieren en cariñosa alusión a la imponente talla de Elías Rodríguez Picón- al centro el próximo año porque se quiere más “arraigo” en las feligresías de las nuevas cofradías que van cumpliendo años para ir a la Catedral a hacer estación de penitencia.

Bien. Vayamos a los datos, para ver si la Hermandad de la Sed se ha arraigado o no en el barrio de Puertas del Sur. Nos vamos a fijar en los datos que Daniel Carretero ha ido registrando año tras año en su conteo de nazarenos de la Semana Santa que, afortunadamente, incluye la jornada del Sábado de Pasión. Todo ello sin contar costaleros -una cuadrilla absolutamente unida y hecha… SITIO, su lema-, capataces, pavitos, etc…

La Hermandad de la Sed puso el pasado 8 de abril un total de 126 nazarenos en su barrio, de su barrio y por su barrio. Vámonos ahora al historial. En 2014, primer año con su túnica, 104; en 2015, 119; y por último, en 2016, 124.

Y ahora, comparemos sin generar agravios. En el año 2017 se incorpora, felizmente y por derecho propio, la Hermandad de Pasión, con un total de 144 nazarenos. El año anterior, en la jornada de vísperas, 125. Todo un ejemplo y un éxito sin lugar a dudas.

Pero sigamos retrocediendo.  En el año 2014 se incorpora la Hermandad de Humildad y Paciencia, con la presencia de 79 nazarenos. El año anterior, en Sábado de Pasión, un nazareno menos. Cofradías distintas, de cortes distintos, a las que nadie puede ni podrá quitarles el derecho a ser quienes son ni cómo lo demuestran, tengan el número que tengan. ¿Les gustaría sacar más? Pues claro.

Vámonos más atrás. La Hermandad de la Paz de Fátima, el año anterior a su primera salida en el Lunes Santo puso en la calle un total de 124 nazarenos, mismo número que la Sed este mismo año. Al año siguiente, los cofrades de la barriada de la Constancia demostraron el arraigo de su barrio con 174 hermanos con túnica camino de la Catedral.

De nuevo retrocedemos. Deberíamos irnos al año 2007, pero no tenemos datos de los nazarenos de esos años, así que nos vamos al 2009 y contabilizamos los nazarenos de las hermandades del Soberano Poder, el Consuelo y la Redención. La cofradía de La Granja llegó al centro de Jerez con 185, el Consuelo hizo lo propio con 80 y Redención con 101. ¿Por qué entraron estas cofradías a la vez si, en estos datos, se puede intuir un arraigo mayor en el Soberano que en las demás? Efectivamente, para no crear agravios comparativos.

No se confundan, no es esto un alegato a crear distinciones entre hermandades de primera y de segunda, todas tienen -como, por cierto dice la normativa diocesana- los mismos derechos y obligaciones. O al menos, debería ser así… 

¿Qué es el arraigo sino una demostración año tras año de un crecimiento notable en las cofradías jóvenes? Quizás habría que recordar el enorme trabajo que han hecho y siguen haciendo estas cofradías en sus barriadas, a las que hay que ir concienciando poco a poco, más aún si hay que sacarse de la chistera una feligresía completa. Quizás, solo quizás, habría que recordar que el Cristo de la Sed ha estado en un local adecentado como capilla porque no tenía sede y que ahora todos sus hermanos y todo un barrio tiene donde acudir a rezar.

¿Y una vez arraigados en el barrio? ¿Qué hacemos? ¿Vamos a Carrera Oficial y nos olvidamos del sitio en el que estamos el resto del año? ¿Es acaso ese mensaje el que nos quieren transmitir?

Si es así, pues nada, nos arraigaremos, que debe ser que no lo estamos suficiente. Pero, ¿saben qué? Que en San Juan Grande y Nuestra Señora de la Candelaria siempre estarán el Cristo de la Sed y la Virgen del Amparo. Acérquense y comprueben su grandeza. De corazón.

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