La Hermandad de la Sagrada Resurrección de Jerez de la Frontera podría convertirse en la primera cofradía del mundo en incluir a San Carlo Acutis como titular.
Para ello, la junta de gobierno que preside Álvaro Barba Hidalgo ha convocado, para el próximo lunes día 29 de octubre, un Cabildo General Extraordinario en la Parroquia de San Dionisio, que se desarrollará a la finalización del Cabildo General Ordinario de Apertura de Curso.
Breve biografía de Carlo Acutis
Carlo Acutis fue canonizado el pasado 7 de septiembre por el papa León XIV en la Plaza De San Pedro del Vaticano, convirtiéndose así en el primer santo millennial de la Iglesia Católica. Murió a los 15 años en 2006 y es recordado como «el influencer de Dios» por usar su habilidad en informática para difundir la fe católica en Internet, creando un portal digital sobre milagros eucarísticos.
A pesar de lo que se podría pensar de un joven candidato a los honores de los altares, Carlo Acutis era un chico absolutamente normal, como la mayoría de sus compañeros, pero con una armonía absolutamente especial, gracias a su gran amistad con Jesús.
Además de las principales obligaciones de su edad, como el de estudiante e hijo, Carlo Acutis logró encontrar tiempo para enseñar catecismo a los niños que se preparaban para la Primera Comunión y la Confirmación; para ser voluntario en el comedor de los pobres de los Capuchinos y las monjas de la Madre Teresa; para ayudar a los pobres que vivían en su barrio; para ayudar a los niños con dificultades con los deberes; para hacer obras de apostolado en Internet; para tocar el saxofón; para jugar al fútbol; para diseñar programas con el ordenador; para divertirse con los videojuegos; para ver películas policíacas y para rodar películas con sus perros y sus gatos.
“Estar siempre unido a Jesús, ese es mi plan de vida”, escribió cuando tenía tan solo siete años.
Y desde entonces, siempre fue fiel a ese plan de vida hasta su partida hacia el Cielo, que tuvo lugar entre el 11 y el 12 de octubre de 2006 en el Hospital San Gerardo de Monza.
Desde pequeño, Carlo siempre mostró una gran atracción hacia «el Cielo».
Por una circunstancia especial, dada su inusual madurez en las cosas de la Fe y su gran amor por el Sacramento de la Eucaristía, Carlo fue admitido en la Primera Comunión con tan solo siete años y desde entonces nunca faltó a la cita diaria con la Santa Misa, la adoración eucarística y el rezo del Santo Rosario.
Carlo escribió que «cuando te pones frente al sol te bronceas, pero cuando te pones delante de Jesús Eucaristía te conviertes en santo».
Para Carlo «la Eucaristía es su autopista hacia el Cielo», y también el medio más poderoso para convertirse en santo rápidamente.
Famosa es su frase: «Todos nacen originales, pero muchos mueren como fotocopias».
Para no morir como fotocopia, Carlo se basa en la fuente de los Sacramentos, que son los medios más poderosos para crecer en las virtudes, signos efectivos de la infinita misericordia de Dios para nosotros. Gracias a la Eucaristía, Carlo refuerza de manera heroica la virtud de la fortaleza, que le dará ese coraje común a todos los santos, para ir siempre contra la corriente y oponerse a los falsos ídolos que el mundo nos propone constantemente.
La Eucaristía también alimenta en él un deseo muy fuerte de sintonizar constantemente con la voz del Señor, y de vivir siempre en su presencia. Al hacerlo, Carlo logra llevar ese estilo de vida aprendido en la escuela de la Eucaristía: estar entre los pupitres de la escuela, en la pizzería con los amigos o en la plaza para el partido de fútbol, o usar el ordenador, se convierte en un Evangelio vivido. Carlo logró, de manera extraordinaria, a pesar de vivir una existencia ordinaria como la de muchos, dedicar su vida, momento tras momento, al fin más alto al que todos los hombres están llamados: la dicha eterna con Dios.