Adiós a la pirotecnia sin control: Jerez refuerza las normas de venta y uso en Navidad

El Ayuntamiento de Jerez de la Frontera ha lanzado un aviso claro de cara a los días festivos de Navidad y Año Nuevo: el uso y la venta de material pirotécnico estarán sujetos a un estricto cumplimiento de la normativa vigente, con el objetivo de prevenir accidentes y molestias en la vía pública.

El bando municipal recuerda que está terminantemente prohibido vender o suministrar productos pirotécnicos a personas que se encuentren bajo los efectos del alcohol o de las drogas. Esta medida se enmarca en la legislación estatal y en la Ordenanza Municipal de Policía y Buen Gobierno que regula este tipo de artículos.

Asimismo, solo podrán comercializarse fuegos artificiales en establecimientos que cuenten con las licencias gubernativas y municipales correspondientes. Cualquier punto de venta que no esté autorizado se expone a sanciones y a la retirada inmediata del material intervenido.

La normativa establece tres categorías de pirotecnia en función de la edad y el nivel de peligrosidad. La categoría F1, permitida a mayores de 12 años, incluye productos de muy baja peligrosidad y escaso nivel sonoro, incluso aptos para su uso en interiores de viviendas.

En el caso de la categoría F2, la venta queda limitada a mayores de 16 años y comprende artículos de baja peligrosidad destinados a espacios abiertos y zonas delimitadas. Por su parte, la categoría F3 solo puede utilizarse por personas mayores de 18 años y engloba pirotecnia de peligrosidad media, pensada para grandes espacios al aire libre.

El bando municipal también deja claro que el disparo o manipulación de cohetes, petardos y fuegos artificiales está prohibido sin autorización municipal expresa. En cualquier circunstancia, se deberán extremar las precauciones para evitar daños a personas y molestias en espacios públicos.

La Policía Local, junto al resto de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, será la encargada de vigilar el cumplimiento de estas normas. Las infracciones podrán dar lugar a la apertura de expedientes sancionadores y a la incautación del material pirotécnico, especialmente en casos de venta ilegal o uso indebido.