El Ingreso Mínimo Vital, denominado IMV, llegó durante el último mes de diciembre del 2025 a 799.553 hogares en los que viven exactamente 2.441.647 millones de personas, de acuerdo la última información brindada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. De esa cifra, casi un millón son niñas, niños y adolescentes, exactamente hablamos de 993.843. Otro de los datos es que la cuantía media de esta prestación fue de 483,1 euros al mes por hogar, y en su totalidad asciende a 412 millones de euros.
Durante el presente año 2026, la cuantía de las prestaciones se verá revalorizada un 11,4%, como fue establecido en el Real Decreto-ley que incluye las revalorizaciones de las pensiones del sistema de Seguridad Social, de Clases Pasivas del Estado y de otras prestaciones públicas.
Al acabar el 2025, había 125.824 prestaciones activas más que un año antes, esto significa que el número de hogares protegidos aumento en 18,7%. Este incremento es similar al número de beneficiados, que sumó un 19,2% desde diciembre del 2024.
Ingreso Mínimo Vital: beneficio para las infancias
El Ingreso Mínimo Vital es una herramienta importante en la lucha contra la pobreza infantil, pues incrementa la cuantía de la prestación de acuerdo al número de menores de la unidad de convivencia. En la actualidad, el 40,7% de los beneficiarios son menores de edad, lo que significa un total de 993.843 niños, niñas y adolescentes protegidos por este subsidio.
Mientras que el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) refuerza la cobertura del Ingreso Mínimo Vital con un apoyo adicional por cada hijo o hija a cargo. Este beneficio puede percibirse de forma independiente al IMV, pues cuenta con umbrales de renta mucho más altos. De esta forma, además de proteger a las familias en situación vulnerable, alcanza también a hogares que poseen rentas bajas.
Requisitos para obtener el IMV
Esta es una prestación de la Seguridad Social que garantiza un nivel mínimo a los distintos hogares en situación vulnerable y que inició a repartirse desde hace más de 5 años. Para obtener el Ingreso Mínimo Vital, es necesario que hayas residido en España de forma legal, efectiva y continuada durante por lo menos el año anterior.
La residencia se demuestra a través de la inscripción en el registro central de extranjeros en el caso de ciudadanos comunitarios y suizos, o con la autorización en el caso de personas de terceros países. El domicilio en España se verifica con certificado de empadronamiento y la unidad de convivencia se demuestra mediante el libro de familia, certificados de registro civil o datos padronales.
Otro punto importante es que tanto el solicitante como el resto de los miembros de su hogar deben estar en situación de vulnerabilidad económica, al no contar con ingresos o poseer patrimonio suficientes. El Ingreso Mínimo Vital es compatible con rentras del trabajo y contempla incentivos para favorecer la inserción laboral y mejorar las condiciones de vida de las familias.