La Seguridad Social confirmó que, desde este año 2026, comenzará el pago automático del Ingreso Mínimo Vital (IMV) a cientos de miles de hogares que han sido identificados por sus datos fiscales, sin que sus beneficiarios tengan que iniciar trámites para solicitarlo. La medida es parte de una estrategia más extensa liderada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y que busca reforzar la red de protección social y facilitar el acceso a prestaciones a las personas en situación vulnerable de manera económica.
El Ingreso Mínimo Vital se trata de una prestación no contributiva que se encuentra gestionada por la Seguridad Social y que busca asegurar un nivel mínimo de ingresos a personas o unidades de convivencia con recursos insuficientes. Hasta el momento, la prestación se recibía siempre tras la presentación de una solicitud y sobre todo cumplir una serie de requisitos que guardan relación con los ingresos, composición familiar y la residencia en España en el año anterior.
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Este beneficio es para los jóvenes que viven aún con sus padres. Vivir con los progenitores y ser mayor de edad no excluye de manera automática el derecho a la prestación, aunque en ciertos casos la Seguridad Social pone en evaluación la situación económica de la unidad de convivencia en su conjunto. En los que se debe tener en cuenta los ingresos y el patrimonio de todos los miembros del hogar.
Si la familia logra cumplir los umbrales económicos determinados, sobre todo en situaciones de desempleo, precariedad laboral o ingresos muy bajos, el IMV puede concederles igualmente. En los procesos de detección automática, el hecho de vivir con los padres no imposibilita que la ayuda se reconozca de oficio, siempre y cuando se cumplan los requisitos legales.
Pago automático en hogares
La Seguridad Social estima que se podrá depositar de oficio este beneficio a aproximadamente 100 mil hogares en junio, basándose en el cruce de datos fiscales que permite identificar a unidades de convivencia, en las que las rentas y situación socioeconómica cumplen con los criterios establecidos para percibir el IMV. La medida busca reducir las barreras administrativas y agilizar la entrega de la prestación a los que más necesiten, lo que genera evitar demoras en los procesos burocráticos.
La iniciativa se ampara en la capacidad de la Seguridad Social y de la Agencia Tributaria para intercambiar información fiscal. Esto facilita identificar situaciones de necesidad sin que sea imprescindible una solicitud individual. El pago se realizará mensualmente por transferencia bancaria a la cuenta del titular de la prestación.
Simplificación administrativa
Pagar de oficio el Ingreso Mínimo Vital responde además a la necesidad de simplificar el acceso a las prestaciones sociales, en un contexto marcado por el incremento de la pobreza y la exclusión económica. Durante los últimos años, la ayuda experimentó un incremento progresivo de beneficiarios, con cientos de miles de hogares que necesitan de esta prestación como complemento para cubrir sus necesidades básicas.
La medida también permite reducir la carga administrativa para varias familias que, hasta el momento, tenían que gestionar la solicitud a pesar de la situación de vulnerabilidad que atraviesan. La Seguridad Social seguirá realizando cruces de datos e información de manera sistemática para adaptar las incorporaciones automáticas a los cambios significativos en las condiciones económicas de los potenciales beneficiarios.






