La jubilación en España cobra importancia dentro de un contexto de envejecimiento poblacional y sobre todo mayor longevidad laboral. Para aquellos que dicen continuar trabajando más allá de la edad que permite la Seguridad Social, se desprende la siguiente interrogante: ¿tengo que seguir cotizando? Pero todo dependerá del régimen, los años cotizados y de si se opta por la jubilación activa o demorada.
Jubilación en España: esto es la cotización ordinaria
En el caso de que un trabajador continúe con su actividad laboral sin solicitar la pensión de jubilación, el beneficiario mantiene la cotización normal a la Seguridad Social. Es decir, tanto la empresa como el trabajador pagan cuotas completas por todas las contingencias, ya sean comunes, profesionales, desempleo, formación o Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI).
Con cada mes adicional cotizado no solamente mejora la base reguladora de la futura pensión, sino que también genera un coeficiente de jubilación en España demorada, la misma que puede aumentar la prestación económica en un 4% anual para aquellos que superan los 37 años cotizados al alcanzar la edad legal.
Exención en las cotizaciones
Lo que dice la Ley General de la Seguridad Social es que se contempla exenciones de cotización para quienes deciden retrasar la jubilación, tanto en los trabajadores por cuenta ajena como los autónomos. En el caso de los asalariados, ellos puedan quedar exentos de cotizar por contingencias comunes si cumplen con algunas de estas condiciones: cotizar 65 años con al menos 38 años y 6 meses cotizados, o 67 años con al menos 37 años cotizados. Así, solo se mantienen las cotizaciones por incapacidad temporal y contingencias profesionales.
En lo que se refiere a los autónomos, la exoneración funciona parecida, aunque deben mantener una base mínima para acceder a ciertas prestaciones futuras. La cotización exenta no interrumpe el registro de años trabajados, y las bases reguladoras se calculan tomando la media del año anterior ajustada al IPC, garantizando así que no se pierda acceso a prestaciones esenciales.
Jubilación en España: pensión y trabajo es posible
Otra opción que se puede tomar es la jubilación activa, la misma que permite trabajar a tiempo completo o parcial mientras se cobra un porcentaje de la pensión. En esta situación, la cotización se realiza solo por contingencias profesionales y una cuota especial de solidaridad, que se reparte entre empresa y trabajador (6% y 2% respectivamente). Esta modalidad permite que los trabajadores mantengan la actividad laboral, percibir ingresos y seguir generando derechos para la pensión futura.
Continuar trabajando pasados los 65 años no significa necesariamente pagar todas las cotizaciones. De acuerdo a la edad, los años cotizados y la modalidad escogida, los futuros jubilados en España pueden mejorar lo que será su pensión y seguir aportando al sistema en condiciones adaptadas a su situación.






