Solicitar una baja médica es más común de lo que parece. En España existe cada día cerca de un millón y medio de procesos de incapacidad temporal activos, una cifra que según datos del Banco de España, prácticamente se ha duplicado durante los últimos 5 años. Según la Seguridad Social, la baja médica es un subsidio diario que cubre la pérdida de rentas del trabajador producida por enfermedad común o accidente no laboral, enfermedad profesional o accidente de trabajo y los períodos por enfermedad profesional.
La prestación es temporal y de acuerdo a la Ley General de la Seguridad Social establece que la duración máxima de la incapacidad temporal es de 365 días. Y estos podrán dilatarse a otros 180 días. En tanto, la baja médica tiene una duración máxima de año y medio, lo que significa que puede acumular 545 días.
Desde el primer año de baja, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) toma el control del expediente. El momento clave llega a los 545 días: el proceso deja de estar vinculado a la empresa, que dejará de cotizar por el empleado, y pasa a gestionarse íntegramente desde el INSS. No implica la pérdida del puesto, sino que el contrato se mantendrá suspendido hasta que la Seguridad Social establezca el siguiente paso.
Ya en el próximo punto se abre una fase de evaluación médica y administrativa. El trabajador será citado por el Tribunal Médico encargado de chequear su estado de salud y emitir un dictamen.
Siguiente paso exigido por la Seguridad Social
El trámite más importante en esta etapa es asistir a la convocatorio del Instituto Nacional de la Seguridad Social. No debes presentar solicitudes adicionales en caso el expediente ya esté en curso, pero sí es fundamental acudir a la cita y presentar informes médicos actualizados. Luego de la valoración, la Seguridad Social puede tomar tres vías:
- Reconocer tu incapacidad permanente, poniendo fin a la baja y dando acceso a una pensión de acuerdo al grado otorgado.
- Emitir el alta médica, lo que obliga al trabajar a reincorporarse a su puesto de trabajo.
- Aprobar una demora de calificación, esto concede más tiempo y prolonga la incapacidad temporal hasta un máximo de 730 días.
En todo el tiempo que dure el proceso, la prestación económica brindada por la Seguridad Social no se interrumpe. La entidad continúa abonando el 75% de la base reguladora, lo que garantiza estabilidad económica mientras se resuelve el expediente.
Lo cierto es que algunas empresas dicen suspender el contrato luego de una baja prolonga de un año y medio a través de un finiquito, esto solo liquida las cantidades pendientes de vacaciones y extras, no suponiendo un despido ni la pérdida de tus derechos. En todo caso, la continuidad del empleo queda enteramente en decisión de la resolución del Instituto Nacional de la Seguridad Social.






