La Seguridad Social ha realizado la inversión de aproximadamente 136 millones de euros en Todacitan, el medicamento más reciente que ha sido incorporado en la cartera de fármacos para dejar de fumar y que cuenta con la financiación pública. Desde que fue aprobada en febrero del 2023 hasta junio de 2025, el Sistema Nacional de Salud ha entregado más de 1,2 millones de tratamientos con este fármaco, que tiene como objetivo facilitar el abandono del tabaco en menos de un mes.
Los datos provienen de una resolución de Transparencia y reflejan el fuerte empuje que la sanidad pública ha dado a la citisina, principio activo de Todacitan, dentro de un contexto en el que el tabaquismo sigue siendo uno de los problemas más importantes en materia de salud pública en España.
Tratamiento financiado por la Seguridad Social
La Seguridad Social financia actualmente el único tratamiento para dejar de fumar. Además de la citisina (Todacitan y Recigarum), la entidad financia el bupropión (Zyntabac), vareniclina (Chmpix), y los parches de nicotina (Niquitin Clear), que se dispensan a través de prescripción médica en los distintos centros de salud.
Sin embargo, para acceder a estos tratamientos, el paciente debe ser fumador activo, manifestar que siente deseo de abandonar el tabaco y comprometerse a seguir un programa de deshabituación que es supervisado por su médico de cabecera. Este profesional será quien valore la opción más adecuada de acuerdo al perfil del paciente.
En caso el tratamiento fracase, no se financia un segundo intento hasta que haya pasado por lo menos un año. Bajo esta medida, la Sanidad busca optimizar recursos y fomentar la adherencia. El costo del tratamiento con Todacitan oscila entre los 47 y 70 euros dependiendo de la comunidad autónoma, sin embargo gran parte queda cubierto por la sanidad pública tras el financiamiento de la Seguridad Social.
Qué es el Todacitan
El Todacitan no contiene nicotina, siendo este su ventaja principal. Comparando con los parches o chicles, este medicamento bloquea los receptores nicotínicos del cerebro, disminuyendo la ansiedad y los síntomas del síndrome de abstinencia. Por tal motivo, su pauta es corta: 25 días de tratamiento, con una dosis decreciente de comprimidos.
El paciente debe dejar de fumar en un plazo máximo de 5 días. Si esto no se consigue, el tratamiento se suspende y tendrá que retomarse tiempo después. Para que pueda ser recetado, es obligatorio encontrarse incluido en un programa de apoyo para dejar de fumar, que mezcla seguimiento médico y terapia conductual.
A pesar que la financiación de Todacitan por la Seguridad Social ha ampliado el acceso a tratamientos, los expertos advierten de que las tasas de éxito a largo plazo no superan el 25%, lo que mantiene abierto el debate sobre si la sanidad pública tiene que reforzar el tratamiento con acompañamiento psicológico y demás estrategias complementarias.






