El «paro» es un respaldo económico del Estado para aquellos que pierden su empleo de manera involuntaria, siempre y cuando hayan contribuido previamente al sistema de la Seguridad Social. Esto se utiliza como un colchón temporal que ayuda a cubrir las necesidades básicas mientras el beneficiado busca un nuevo trabajo y es financiado con las aportaciones de los propios trabajadores.
Pero existe un detalle que miles de personas ignoran, y es que el Servicio Público Estatal (SEPE) solo tiene en cuenta las cotizaciones de los últimos seis años para calcular el derecho a la prestación contributiva. Esto significa que, si no se alcanzan los 360 días cotizados en ese período, es imposible que recibas la ayuda.
De acuerdo a la explicación del propio organismo, si se cumplen todos los requisitos «puedes tener derecho a una prestación contributiva (paro)». Esta ayuda incluye la cotización a la Seguridad Social por jubilación, incapacidad temporal, asistencia sanitaria o nacimiento, entre más conceptos.
SEPE y el tiempo que cobraré el paro
Cuando ya hayas complicado el requisito mínimo de los 360 días, la duración de la prestación no es igual para todos. La duración del paro, según información del SEPE, varía de acuerdo al periodo de cotización efectiva acumulando los seis años anteriores a la situación legal de desempleo. Mientras más tiempo cotizado, mayor será el periodo en el que percibirás el paro.
Requisitos para solicitar al SEPE
Para ser beneficiado de esta prestación, necesariamente tienes que cumplir con varios requisitos formales. Entre ellos el haber estado afiliado y en situación de alta en la Seguridad Social, encontrarse en situación legal de desempleo y estar disponible para buscar activamente trabajo y aceptar una colación adecuada. El SEPE insta en uno de los puntos que causa más confusión, resulta obligatorio «haber trabajado y cotizado a desempleo al menos 360 días dentro de los 6 años anteriores a la situación legal de desempleo». Este último requisito es fundamental, pues el cálculo no tiene en cuenta la vida laboral del trabajador.
Situaciones especiales e incompatibles
Hay también condiciones específicas para algunos colectivos. Para una persona emigrante retornada, se solicitan 360 días cotizados en los seis años anteriores a la fecha de emigración, y el SEPE añade que «no deberá estar percibiendo la prestación por desempleo en ningún otro Estado del Espacio Económico Europeo o Suiza». Por su parte, un trabajador eventual agrario que viniera del régimen de autónomos necesitará un periodo mínimo de cotización de 720 días.
En cuanto a las incompatibilidades, no se puede cobrar el paro si ya se ha cumplido la edad ordinaria para jubilarse, si se realiza una actividad por cuenta propia o ajena a tiempo completo, o si se percibe una pensión de la Seguridad Social incompatible con el trabajo.




