La Seguridad Social afronta una complicada etapa en la que revisará y controlará de manera más estricta las pensiones públicas, tanto contributivas como no contributivas. El objetivo de las auditorías es proteger la sostenibilidad del sistema y evitar que los recursos lleguen a personas que no reúnen los requisitos vigentes.
El control más severo impuesto por la Seguridad Social contrajo consecuencias claras en comunidades como Galicia, donde recientemente más de 1200 pensionistas perdieron su prestación por superar el límite de ingresos permitido bajo normativa. Esta medida afecta a aquellos que no presentaron la documentación adecuada o no comunicaron oportunamente cambios en su situación económica, hecho que condiciona el derecho a la pensión.
Requisito clave de la Seguridad Social
Uno de los hechos que más llamó la atención en esta campaña de estricto control, es la exigencia de comunicación de ingresos y situación persona actualizada. Este trámite los beneficiarios deben realizar de manera periódica ante la Tesorería General de la Seguridad Social. Por ejemplo, en Galicia cerca del 98%de los más de 36 mil beneficiarios de pensiones no contributivas se sometieron a la revisión anual de rentas, pero aproximadamente 1200 de ellos vieron como perdieron el derecho de esta prestación por superar el límite de ingresos permitidos de acuerdo a la normativa vigente este 2026.
Esta revisión de ingresos impuesta por la Seguridad Social busca comprobar que la situación económica del pensionista continúa cumpliendo los requisitos establecidos por ley. En caso los ingresos del beneficiario sobrepasen los umbrales permitidos, la prestación pasará a ser suspendida o dada de baja.
El control también se puede aplicar también para las pensiones contributivas, aunque el impacto mediático suele dirigirse a las prestaciones no contributivas porque su derecho depende directamente de los umbrales de renta. Mientras las contributivas derivan del cómputo de cotizaciones y aportes pasados, pero de igual manera se solicita cumplir requisitos específicos.
Esto pueden hacer los afectados
En el caso que un pensionista reciba una notificación de suspensión o baja, lo primero que debe hacer es contactar con la Tesorería General de la Seguridad Social para descubrir con precisión qué documentación falta o que información no se había actualizado. Regularizar los datos dentro e los plazos establecidos permitirá la reactivación de la prestación.
También se recomienda revisar anualmente los requisitos fijados para la prestación específica que se recibe, incluido los umbrales de ingresos otros requisitos como residencia o edad, y así evitar que errores involuntarios que puedan derivar en la pérdida de la pensión.




