La jubilación se presenta como la decisión mas importante en la vida laboral de todo trabajador. A pesar que muchos españoles piensan que la cifra de 15 años cotizados como el mínimo necesario te permite acceder a una pensión contributiva, pero la realidad dicta que ese requisito, por si solo, no garantiza el derecho para recibirla. El sistema determina condiciones que deben adicionarse y que pueden dejar fuera a quienes no llegan a cumplirlas, incluso cuando alcancen ese periodo mínimo de cotización.
Elaborar un plan de retiro implica tener en cuenta la edad, los años trabajados, la situación laboral en el tramo final de la carrera profesional y sobre todo conocer la normativa vigente en cada ejercicio. Mientras avanza el calendario de la reforma de pensiones, se fortalecen progresivamente la edad ordinaria como los requisitos para percibir el 100% de la prestación. Para el 2026, entrarán a taller novedades importantes en la forma de calcular la base reguladora.
Descartar peores años en jubilación
Uno de los cambios que más ha resaltado es el que afecta a quienes se jubilan este año, y es la posibilidad de mejorar la cuantía descartando los dos peores años de cotización. A partir de ahora el trabajador podrá elegir entre calcular su pensión con los últimos 25 años cotizados o ampliar el periodo de 29 años, descartando así los 24 meses más bajos. La opción podría ser beneficiosa para aquellos que hayan sufrido caídas en su salario o que cuenten con periodos de menor cotización en el periodo final de su carrera laboral.
Asimismo, continúa el aumento gradual de la edad legal de jubilación. En el año 2026, aquellos que no alcancen periodo largo de cotización tendrán que esperar hasta los 66 años y 10 meses para jubilarse sin sufrir ninguna penalización, esto significa dos meses que en el 2025. Pero los que acrediten menos de 38 años y tres meses cotizados, podrán retirarse a los 65 años con derecho al 100% de la base reguladora. El esquema viene a formar parte de la transición que finalizará en el año 2027, momento en que la edad ordinaria quede de manera definitiva en los 67 años.
Más requisitos para la jubilación
Más allá de la edad, existe un requisitos que puede pasar desapercibido. Para lograr acceder a la pensión contributiva no basta con haber cotizado 15 años a lo largo de la vida laboral. Y es que la Seguridad Social exige, además, que al menos dos de esos años estén comprendidos dentro de los 15 inmediatamente anteriores al momento de solicitar la jubilación. Este detalle resulta importante para aquellos que abandonaron el mercado laboral mucho tiempo atrás y no volvieron a trabajar.
Del mismo modo, hay requisitos adicionales vinculados a la residencia. Para cobrar complementos a mínimos en pensiones contributivas es necesario residir de manera habitual en España, pues no se puede percibir si se permanece en el extranjero por más de 90 días al año.




