El 17% de las familias con hijos en España viven en una situación de pobreza laboral. Cifra que en familias numerosas llega incluso a alcanzar el 35,5% y el 32% en los casos de familias monoparentales. Realidad más que preocupante y que sumado al elevado costo de vida actual, significa que tener un empleo no garantice una vida digna ni tampoco la cobertura de las necesidades básica, más aun en familias con niños.
Esta situación ya se venía alertando por distinto organismos, los mismos que ponían en relieve una brecha económica importante, sobre todo en los hogares con menores a cargo. Esta realidad económica muy complicada, hace que cualquier ayuda signifique una gran diferencia y alivio para las familias. Por ello, el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) cobra verdadera relevancia.
Esta prestación mensual va enfocada a miles de hogares vulnerables con hijos menores de edad y que tiene como objetivo reducir la pobreza infantil en España, del mismo modo ofrece un importante soporte económico adicional a estas familias.
¿Qué es el Complemento de Ayuda para la Infancia?
Se trata de una prestación vinculada al Ingreso Mínimo Vital pero que no solicita necesariamente ser beneficiario del mismo. A diferencia de otras prestaciones más restrictivas, el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI) contempla umbrales de renta más amplios, esto abre la puerta a hogares que mantengan ingresos modestos.
No solo está pensando para situaciones de pobreza severa. También puede corresponder a familias trabajadoras que, pese a contar con empleo, viven dificultades económicas para cubrir gastos básicos. La mayoría de solicitantes son familias con sueldos modestos, autónomos, contratos a tiempo parcial o contar con varios hijos a cargo.
Se requiere comprobar bien ingresos, documentación, empadronamiento, unidad familiar y patrimonio al momento de presentar la solicitud para obtener el Complemento de Ayuda para la Infancia.
Cuantías del «CAPI»
La cuantía para este Complemento de Ayuda para la Infancia dependerá de la edad de los hijos al inicio de año y se distribuye entre niveles diferenciados. Aquellos que tengan menos de tres años son quienes reciben la cantidad más alta que corresponde a 115 euros al mes. Para los pequeños entre tres y seis años, el importe es de 80,50 euros mensuales. En tanto, quienes tengan entre seis y dieciocho años la ayuda del CAPI se sitúa en 57,50 euros al mes.
Esta estructura no es casual, pues la prestación concentra las mayores aportaciones económicas en los primeros años de vida. Una etapa en la que el gasto familiar suele incrementarse por todas las necesidades que conlleva una guardería, alimentación específica y productos básicos de cuidado infantil.
Ingreso Mínimo Vital y CAPI
En el caso de los que ya cobran el Ingreso Mínimo Vital y cumplen las condiciones exigidas, la Seguridad Social reconoce el Complemento de Ayuda para la Infancia de manera automática. Sin embargo, para los demás hogares que estén interesados será necesario presentar la solicitud correspondiente y aportar la documentación que valide tanto la composición de la unidad de convivencia como el nivel de ingresos anuales previstos para este 2026.




