Año tras años, miles de trabajadores se jubilan al alcanzar la edad ordinaria, aunque otros deciden hacerlo de manera anticipada, por ejemplo cuando pierden su empleo y se sienten confiados en cumplir todos los requisitos que exige la Seguridad Social. Pero el acceso a esta jubilación anticipada no depende solo de la edad o de los años que se cotizó, sino también de encontrarse en una situación administrativa concreta ante los servicios públicos de empleo.
Así, la inscripción como demandante de empleo se convierte en un requisito indispensable. No resulta suficiente solo haber sido despedido o de encontrarse en paro: la ley exige encontrarse inscrito de manera ininterrumpida durante un periodo determinado antes de pedir la jubilación anticipada por causa no voluntaria.
Esta situación la confirma la Justicia tras el caso de un trabajador de 61 años que perdió la posibilidad de acceder a la jubilación anticipada luego de dejar de estar inscrito como demandante de empleo durante 10 días. La razón fue un proceso personal de divorcio que causó esa interrupción, pero los tribunales consideraron que ese corto tiempo extingue el requisito de continuidad exigido por la normativa.
Requisito importante para obtener la jubilación anticipada
La regulación de la jubilación anticipada involuntaria está explícita en la Ley General de la Seguridad Social. Esta establece que el trabajador debe estar inscrito como demandante de empleo por lo menos seis meses inmediatamente anteriores a la solicitud. La inscripción debe ser ininterrumpida, a excepción de supuestos muy tasados.
Analizando el caso concreto del trabajador de 61 años, la interrupción de 10 días fue suficiente para que la Seguridad Social rechazara la pensión anticipada. El trabajador recurrió a la Justifica, pero esta respaldó la interpretación estricta del requisito, pues considera que la norma no contempla excepciones por circunstancias personales si no están previstas.
Esto quiere decir que a pesar que el interesado cumpliera con la edad exigida en los requisitos y contara con los años de cotización necesarios, el incumplimiento formal del requisito de inscripción continúa impide acceder a la jubilación anticipada bajo la modalidad involuntaria.
Este es un claro ejemplo de como un superficial descuido administrativo puede conllevar consecuencias económicas extremadamente graves, pues este hecho obligara al trabajador de 61 años esperar a la edad ordinaria o cumplir otra vez los requisitos exigidos por la Ley General de la Seguridad Social.




