Puede parecer ilógico, pero la Seguridad Social te puede denegar la pensión contributiva de jubilación incluso a aquellos que han cotizado gran parte de su vida. No por la falta de años, sino por un detalle que muchos conocen en el momento en que presentaron la solicitud y que guarda relación con los últimos años antes de acceder a la jubilación.
La Seguridad Social exige un mínimo de 15 años cotizados para acceder a la pensión contributiva. Ese aspecto lo saben todos los afiliados, y miles de trabajadores antes de llegar a los 40 años ya tienen esa cantidad de años cotizados pero caen en el error de creer que ya pueden jubilarse. Lo cierto es que cumplen con el requisito para acceder a la pensión contributiva de jubilación, por lo menos en cuanto a años cotizados que se solicitan.
Requisito de la Seguridad Social
Lo que no todos saben es que al menos dos de esos 15 años deben estar dentro de los últimos 15 anteriores a la jubilación, esto significa que deben cumplir con la carencia específica para la jubilación. De no cumplir con esta condición, la Seguridad Social tiene la facultad de rechazar la pensión, a pesar que el trabajador haya cotizado 35 o 40 años en total cuando alcance su edad de jubilación. Esto no se trata de cuánto trabajaste, sino cuando fue el último momento que cotizaste.
Seguridad Social y la pérdida del derecho
Definitivamente no pierdes el derecho. La denegación no supone que el derecho desaparezca para siempre. Si el trabajador cotiza nuevamente y alcanza esos dos años dentro del periodo solicitado, puede volver a pedir la jubilación. Existen otras vías como encontrar empleo antes de la edad ordinaria, suscribirse a un convenio especial de la Seguridad Social o también acceder a prestaciones que cotizan para la jubilación, como por ejemplo el subsidio para mayores de 52 años.
Obtener el subsidio para mayores de 52 años
Para acceder al subsidio para mayores de 52 años es necesario no superar el 75% del SMI en rentas propias. Cuando se aumenta el salario mínimo, también se eleva el límite de ingresos permitido. Esto favorece que más desempleados cumplan las condiciones económicas exigidas por el SEPE y puedan solicitar la prestación.
De manera adicional, la ayuda exige que se cumplan otras condiciones como:
- Contar con 52 años o más
- Haber cotizado al menos 15 años para la jubilación
- Demostrar al menos 6 años cotizados por desempleo en España
- Haber agotado la prestación contributiva o cumplir los requisitos para acceder a ella
- No sobrepasar el 75% del SMI en ingresos propios
La mezcla de los requisitos demuestra por qué el subsidio para mayores de 52 años es considerado una red de seguridad específica para aquellos que han desarrollado una larga carrera laboral y están viviendo la última etapa a puertas de la jubilación.




