Este 2026, la Seguridad Social rectificó un criterio que endurecía de manera inesperada las penalizaciones para aquellos que se jubilaban de manera anticipada y tenían derecho con largas carreras de cotización y bases reguladoras muy altas, muchas veces procedentes de salarios altos o de complementos retributivos consolidados.
Desde el pasado 1 de enero, se venía aplicando el recorte definitivo previsto para el 2033 en la disposición transitoria 34 de la Ley General de la Seguridad Social (LGSS), saltándose el camino pactado en la reforma de 2021. Luego de la presión de los sindicatos y colectivos de afectados, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha decidido dejar de aplicar tal criterio y volver al esquema gradual inicial de coeficientes reductores.
Seguridad Social y la penalización
La reforma de pensiones de 2021 introdujo un sistema de coeficientes reductores mensuales para la jubilación anticipada, que dependen de dos variables: los meses de adelanto respecto a la edad legal y los años cotizados. La lógica se debe aplicar a cualquier trabajador que pretenda retirarse antes, pero el colectivo con pensión teórica superior a la máxima tenía un tratamiento específico a través de la disposición transitoria 34 de la LGSS.
Tal disposición determinaba que, si después de aplicar los coeficientes reductores la pensión seguía por encima de la pensión máxima del sistema, se aplicarían recortes adicionales sobre el tope máximo, de forma gradual, entre 2024 y 2033. Esto significa que no solo se perdía parte de la pensión por retirarse antes, sino que además el límite máximo se reducía por un porcentaje extra, lo que impactaba especialmente en aquellos que tenían carreras largas y bases muy altas.
Seguridad Social y el error en el 2026
El problema radica cuando en 2026 la Seguridad Social empieza aplicar directamente los porcentajes finales de penalización previstos para el 2033, ignorando el periodo transitorio acordado. Tomando un ejemplo: para un caso tipo de jubilación anticipada voluntaria con 24 meses de adelanto y menos de 38 años y 6 meses cotizados, la tabla transitoria preveía en para este 2026, un recorte del 9,1% sobre la pensión máxima.
Pero el criterio aplicado llevó a un recorte cercano al 21%, que es el porcentaje asociado al final del periodo transitorio en 2033. Lo que suponía, en la práctica, una pérdida de varios cientos de euros mensuales de por vida para algunos jubilados con derecho a pensión máxima, muy por encima de lo que reflejaban las normas de transición publicadas y difundidas por la propia Seguridad Social y entidades especializadas.
Seguridad Social da marcha atrás
Luego de varias quejas y movilizaciones de sindicatos como CCOO y UGT, así como de despachos especializados, el Instituto Nacional de la Seguridad Social comunicó que deja de aplicar la disposición transitoria 34 en el sentido que provocaba esa penalización extra. La rectificación implica volver al camino progresivo de coeficientes reductores pactada en la reforma de 2021, de forma que las penalizaciones incrementan de manera escalonada año tras año hasta el 2033 y no de manera intempestiva.
Esto implica que, en 2026, los recortes sobre las pensiones máximas por jubilación anticipada volverán a ser los que estaban inicialmente previstos para este año en las tablas oficiales, no los de 2033. La jubilación anticipada seguirá con una reducción sobre la cuantía, pero en proporción a la anticipación real y a la carrera de cotización, y no con una penalización intensificada para las bases más altas.




