La movilidad laboral llevó a miles de españoles a buscar oportunidades fuera de nuestras fronteras durante la última década. Pero el fenómeno del retorno se aceleró durante los últimos meses y, junto a él, una realidad burocrática que muchos no conocen como la existencia de una red de protección específica para quienes deciden volver.
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) recordó recientemente que existe el subsidio para emigrantes retornados, una ayuda económica de 480 euros mensuales y que está destinada a facilitar la reinserción en el mercado laboral nacional.
Cuáles son los requisitos del subsidio para emigrantes retornados
No todos los que regresan cuentan con derecho a prestación, y en ese momento es donde reside la mayor confusión entre los usuarios. El subsidio para emigrantes retornados se encuentra pensado específicamente para los españoles que han trabajado en países situados fuera de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo o de Suiza.
Para obtener ese beneficio, el trabajador debe acreditar haber estado empleado al menos 12 meses durante los últimos seis años fuera de España y, precisamente, no tener derecho a una prestación contributiva en el momento de su regreso.
Es importante resaltar que quienes regresen de países comunitarios como Alemania o Francia no quedan desamparados, pero su vía de protección es distinta, ya que ellos pueden sumar sus cotizaciones europeas para cobrar el paro ordinario.
Caso contrario ocurre para los que vuelven a destinos como Estados Unidos, Reino Unido, México o Australia, el subsidio para emigrantes retornados es importante. Este se cobra durante un periodo inicial de seis meses, prorrogables hasta un máximo de 18, siempre y cuando se mantengan los requisitos de carencia de renta, fijados en el 75% del Salario Mínimo Interprofesional.
Subsidio para emigrantes retornados: documento clave
El principal obstáculo que encuentran los retornados no es la falta de derecho, sino la falta de previsión documental. Para que el SEPE apruebe la ayuda, se necesita presentar el Certificado de Emigrante Retornado, un documento que emiten las Delegaciones o Subdelegaciones del Gobierno.
Este certificado busca demostrar de manera fehaciente el tiempo trabajado en el extranjero mediante contratos, nóminas o certificados de la empresa de origen. Sin este elemento, el proceso se bloquea.
La desinformación es la causa principal por la que miles de ciudadanos no llegan a solicitar esta cuantía, que equivale al 80% del IPREM. En un contexto de encarecimiento del coste de vida, esta ayuda de 480 euros mensuales no solo significa aun alivio financiero, sino el primer paso para una vuelta segura a un sistema laboral que, a menudo, es ajeno tras años de ausencia.




