El 8 de abril del presente año comenzará la campaña de la Renta, la misma que se extenderá hasta el 30 de junio; es una época en la que el autónomo en España consultarán qué costes son deducibles en su declaración.
A pesar de que hay muchas guías que indican partidas deducibles de manera general, la Agencia Tributaria señala que no es suficiente con que un gasto esté relacionado con el trabajo. Para que un gasto sea deducible, debe estar relacionado con la actividad económica realizada, tener una justificación adecuada y aparecer registrado en los libros obligatorios o en la contabilidad.
Además, la misma Agencia Tributaria previene que, si se pone en duda la veracidad de la operación, el recibo o la factura pueden no ser suficientes por sí mismos y el autónomo en España debe tener la posibilidad de demostrar que ese gasto fue real y que tenía relación con conseguir ingresos.
Qué gastos pueden deducir el autónomo en España
Las cuotas de la Seguridad Social, las compras de materias primas, bienes y otros materiales que se requieren para el trabajo, los gastos del personal, los servicios contratados a otras personas, ciertos impuestos que se pueden deducir, los costos financieros y las amortizaciones son algunos de los gastos que Hacienda acepta con mayor claridad. La Agencia Tributaria, en cuanto a las cuotas del autónomo en España, las considera explícitamente como gastos de la persona que realiza la actividad.
En este conjunto también se incluye, siempre que haya una conexión directa con la actividad y se justifique adecuadamente, el arrendamiento del local, las reparaciones, los servicios de gestoría, la adquisición de material, las primas de seguros relacionadas con la actividad o algunas amortizaciones. Asimismo, para el año 2025 se conserva en el régimen de estimación directa simplificada el 5 % por gastos de difícil justificación y provisiones deducibles, con un límite máximo de 2.000 euros.
Trabajo desde casa no se puede deducir
Uno de los errores más comunes es creer que, debido a que se trabaja desde casa, se tiene la posibilidad de deducir completamente los gastos del agua, el gas, la electricidad, el teléfono o el internet.
La Hacienda permite deducir parte de estos suministros si el autónomo en España trabaja en una sección de su casa, aunque no sobre todo lo que aparece en la factura. La norma general consiste en aplicar el 30% a la proporción de metros cuadrados de la vivienda que se utilizan para trabajar en relación con la superficie total de esta. No obstante, Hacienda acepta un porcentaje distinto si este puede comprobarse.
Ese matiz es relevante porque evita que se deduzcan como gastos profesionales la totalidad de las facturas de uso mixto. La Agencia Tributaria también establece que, en lo que respecta a la telefonía móvil, solo se podrá deducir la línea si esta se usa únicamente para la actividad económica.




