El empleo de herramientas de inteligencia artificial, como ChatGPT y Gemini, no ha dejado de aumentar; esto ha suscitado un interés particular en empresarios y especialistas fiscales que buscan implementar la automatización de tareas y mejorar varios procedimientos, entre ellos la elaboración de la declaración de la Renta.
No obstante, antes de emplear la inteligencia artificial para acelerar estos procedimientos, existen varios factores a considerar, entre ellos los riesgos que implica su uso en la gestión de información fiscal delicada y las diversas normativas que pueden aplicarse en distintos países.
Uso de la IA en la declaración de la Renta
Es quizás de los principales peligros al usar la inteligencia artificial para llevar a cabo la declaración de la Renta, es que muchas de estas tecnologías que se usan pueden no estar completamente al día con las normativas fiscales ni mucho menos son expertas en derecho fiscal. Todo esto puede resultar en errores de cálculo, en la omisión de deducciones potenciales que el contribuyente podría usar o en la entrega de información falsa. Estas herramientas se ven perjudicadas por su falta de exactitud y actualización.
Además, puede haber errores de análisis, ya que, si se utiliza la IA para analizar datos complejos o declarar varias deducciones e ingresos, es posible que chatbots como ChatGPT y otros presenten fallos y no coincidan con lo que señalan los sistemas oficiales de la Agencia Tributaria.
Es importante recordar también que la responsabilidad de presentar la declaración de la renta tiene lugar sobre cada individuo o compañía. Por lo tanto, si se comete un error debido a la inteligencia artificial, el fisco podría interpretarlo como un intento de fraude y podría aplicar sanciones que implican pagar entre el 50% y el 150% del monto defraudado.
Por último, otro de los peligros vinculados con la utilización de la tecnología inteligente para este objetivo se refiere a la privacidad y a salvaguardar la información de los usuarios. Los datos fiscales solo deberían ser ingresados en herramientas oficiales que tengan todas las garantías legales. Si se comparten documentos delicados en modelos públicos, hay un riesgo de que terceros filtren la información o la usen incorrectamente.
Declaración de la renta y acciones a tomar en cuenta
Si se desea emplear la IA para cuestiones fiscales, es fundamental considerar una serie de consejos esenciales para prevenir riesgos y errores. Esto incluye contrastar cualquier estimación o borrador con el sistema oficial en todo momento, ya sea mediante un asesor fiscal con experiencia en el tema o por medio de herramientas que están disponibles para los usuarios, como el programa Renta WEB de la Agencia Tributaria.
Asimismo, es fundamental tener en cuenta que no se puede recurrir a chatbots públicos para información delicada. Se debe priorizar el uso de otros recursos digitales que cumplan con todas las garantías legales o, si no, aguardar hasta que las instituciones brinden soluciones certificadas de inteligencia artificial para este tipo de trámites fiscales.
Por otra parte, no se debe perder de vista que la automatización puede fallar y no ser completamente precisa en los temas más complicados. Por ello, aunque la IA tiene el potencial de ser muy útil en ciertos contextos, es necesario complementarla con asesoría humana para prevenir errores significativos.
Para concluir, es importante tener presente que la propia Hacienda ha comenzado a utilizar inteligencia artificial desde la declaración de la Renta 2025 con el propósito de identificar eventuales irregularidades y fraudes en los trámites.




