Una Victoria Judicial Contra la Seguridad Social
Una trabajadora de 49 años ha logrado que la justicia le reconozca el derecho a percibir la pensión máxima por incapacidad, fijada en 3.356,40 euros mensuales. La decisión, dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), revoca la negativa inicial del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) y sienta un precedente sobre la valoración de las dolencias que impiden desarrollar una actividad laboral. La sentencia desestimó el recurso del organismo público y confirmó el derecho de la empleada a recibir el 100% de su base reguladora.
La protagonista de este caso era coordinadora de planta en un supermercado, un puesto que se vio obligada a abandonar debido a un cuadro clínico complejo. La mujer padece fibromialgia y serios problemas de columna con estenosis, condiciones que se vieron agravadas por un episodio depresivo severo. Esta situación la llevó a solicitar la incapacidad temporal y, posteriormente, la incapacidad permanente absoluta, un camino que se encontró con un obstáculo inesperado.
El Rechazo Inicial y la Batalla en los Tribunales
En un primer momento, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) denegó su solicitud. El argumento del organismo se basó en el informe del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI), que consideró que las lesiones de la trabajadora no representaban una disminución lo suficientemente grave de su capacidad laboral. Según la valoración administrativa, sus dolencias se habían estabilizado y no le impedían por completo volver a trabajar, por lo que no cumplía los requisitos para acceder a la prestación solicitada.
Ante esta negativa, la trabajadora decidió no rendirse y llevó su caso ante la justicia para reclamar lo que consideraba su derecho. El proceso judicial escaló desde la Sala de lo Social hasta el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, donde finalmente sus argumentos fueron escuchados y validados. La corte determinó que la supuesta mejoría que alegaba el INSS no se traducía en una recuperación funcional real que le permitiera reincorporarse al mercado laboral.
El Fallo del TSJA: El Esfuerzo Mínimo Laboral
La clave del fallo judicial, recogido en la sentencia STSJ AS 8/2025, radica en una reflexión fundamental sobre el concepto de trabajo. El tribunal argumentó que cualquier actividad profesional, por muy liviana que parezca, exige un mínimo de esfuerzo, dedicación y rendimiento que una persona en su estado no puede garantizar. La combinación de sus graves dolencias físicas y su enfermedad psíquica le impedían asegurar una continuidad y eficacia en cualquier entorno laboral.
Por este motivo, el TSJA confirmó el grado de incapacidad permanente absoluta para la demandante. Esta calificación le otorga el derecho a percibir una pensión vitalicia correspondiente al 100% de su base reguladora, que en su caso ascendía a 3.402,86 euros mensuales. La decisión judicial subraya que la capacidad laboral no solo implica poder realizar tareas, sino hacerlo con la regularidad y eficiencia mínimas exigibles.
La Cifra Final de la Pensión y el Límite Legal
Aunque la sentencia le reconoce el 100% de su base, la cantidad final que recibirá la trabajadora está sujeta a los topes legales. El artículo 57 de la Ley General de la Seguridad Social establece un límite máximo para todas las pensiones públicas. Para el año 2026, la cuantía máxima de la pensión de incapacidad se estableció en 3.359,60 euros mensuales, repartidos en 14 pagas.
En la práctica, esto significa que la pensión de la trabajadora se verá ajustada a dicho tope. A pesar de que su base reguladora es de 3.402,86 euros, su prestación se reducirá en 43,26 euros cada mes. Por tanto, la cantidad efectiva que ingresará será de 3.359,60 euros mensuales, correspondiendo a la pensión máxima permitida por la Seguridad Social en ese ejercicio.
¿Qué es la incapacidad permanente absoluta?
La incapacidad permanente absoluta es la situación que inhabilita por completo al trabajador para toda profesión u oficio. Esta condición da derecho a percibir una pensión vitalicia correspondiente al 100% de la base reguladora del trabajador.
¿Por qué el INSS denegó la pensión inicialmente?
El INSS denegó la pensión porque la valoración de su Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) concluyó que las lesiones de la trabajadora, aunque existentes, no alcanzaban un grado de disminución de su capacidad laboral suficiente para impedirle trabajar.
¿Cuál es la pensión máxima por incapacidad en 2026?
Para el año 2026, la cuantía máxima para las pensiones de la Seguridad Social, incluidas las de incapacidad, ascendió a 3.359,60 euros mensuales. Este es un tope legal que se aplica incluso si la base reguladora del pensionista es superior a esa cifra.




