Un viaje a Egipto durante una baja médica desata un conflicto laboral
Un sorprendente fallo judicial ha puesto de manifiesto los matices de las bajas laborales y las actividades permitidas durante ellas. El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha declarado improcedente el despido de un representante de comercio que viajó a Egipto mientras se encontraba en situación de incapacidad temporal por un trastorno de ansiedad. La empresa consideró que este acto constituía una grave deslealtad, pero la justicia determinó que el viaje formaba parte de su proceso de recuperación, sentando un precedente sobre los límites de la buena fe contractual.
La historia comenzó meses antes del despido, cuando el trabajador planificó y contrató un viaje al país de los faraones para el mes de noviembre. Solicitó formalmente las vacaciones correspondientes en dos ocasiones durante el mes de octubre, pero la empresa denegó su petición en ambas. Apenas unos días antes de la fecha prevista para el viaje, el 31 de octubre, el empleado inició un proceso de incapacidad temporal debido a un diagnóstico de trastorno adaptativo mixto con síntomas de ansiedad, un cuadro que, según se demostró, estaba vinculado a un conflicto en su entorno laboral.
La clave: el viaje como parte de la terapia
A pesar de la baja médica, el empleado decidió continuar con sus planes y se marchó a Egipto, donde realizó un circuito turístico que incluía visitas a las pirámides. Al regresar, la compañía le notificó un despido disciplinario, argumentando una transgresión de la buena fe contractual. La empresa sostenía que el trabajador había simulado su dolencia para poder disfrutar de unas vacaciones que le habían sido previamente negadas, una acusación muy grave que finalmente no pudo ser demostrada ante los tribunales.
El giro fundamental en el caso provino del respaldo médico y administrativo que recibió el trabajador. Su médica de cabecera no solo estaba al tanto del viaje, sino que le recomendó solicitar autorización formal, ya que consideraba que el desplazamiento podía ser beneficioso para su recuperación anímica. Siguiendo este consejo, el empleado obtuvo un permiso explícito de la Inspección Médica de Santander para poder salir de la provincia durante su baja. Este documento fue una prueba determinante para el tribunal.
La interpretación del Tribunal Superior de Justicia
La Sala del TSJ de Cantabria incorporó estos permisos como hechos probados y concluyó que el viaje a Egipto no era una simple actividad de ocio, sino que se integraba dentro de la pauta terapéutica marcada para tratar su cuadro ansioso-depresivo. El tribunal recordó en su sentencia que una baja médica no impone un régimen de aislamiento absoluto. Un trabajador puede realizar actividades lúdicas o de distracción siempre que estas no sean contraproducentes para su curación ni pongan en duda la veracidad de su incapacidad para trabajar.
Aunque el tribunal admitió que la coincidencia de fechas entre el viaje y las vacaciones denegadas era un «indicio incómodo» para el empleado, subrayó que esta circunstancia por sí sola no era suficiente para justificar la sanción más severa posible. Para que un despido disciplinario sea válido, el Estatuto de los Trabajadores exige que exista un incumplimiento «grave y culpable», y en este caso, la Sala no encontró pruebas de que el viaje hubiera retrasado la recuperación ni de que el trabajador hubiera buscado fraudulentamente la baja.
Consecuencias de la sentencia: readmisión o indemnización
Con estos argumentos, el TSJ de Cantabria revocó una sentencia anterior de un juzgado de lo social y declaró el despido como improcedente. Esta decisión obligó a la empresa a tomar una decisión drástica: o bien readmitir al trabajador en su puesto de trabajo con las mismas condiciones, o bien abonarle una indemnización considerable que ascendía a 115.152,37 euros. Además, la compañía fue condenada a pagar los salarios de tramitación, calculados sobre una base mensual de 2.915,25 euros, correspondientes al periodo entre el despido y la notificación de la sentencia.
¿Qué es un despido improcedente?
Un despido improcedente es la extinción de un contrato laboral que, según la decisión de un juez, no se ha realizado conforme a las causas legales establecidas o no ha cumplido los requisitos formales exigidos. En estos casos, la empresa debe optar entre readmitir al trabajador o pagarle la indemnización máxima que marca la ley.
¿Puedo viajar estando de baja médica?
Para viajar estando de baja médica, es fundamental que el viaje no perjudique la recuperación y sea compatible con la dolencia que la motiva. Es altamente recomendable contar con un informe del médico que avale que el viaje es beneficioso o, al menos, no contraproducente. Además, si se planea salir de la provincia o del país, es aconsejable solicitar autorización a la inspección médica del servicio de salud correspondiente para evitar problemas.
¿Qué es la transgresión de la buena fe contractual?
La transgresión de la buena fe contractual es una falta laboral grave que ocurre cuando un trabajador, con su conducta, rompe la confianza que la empresa ha depositado en él. Incluye acciones como la competencia desleal, la apropiación indebida de material o, como se argumentaba en este caso, realizar actividades incompatibles con una baja médica. Para justificar un despido disciplinario, esta transgresión debe ser grave y culpable.




