El Consejo suscribe el comunicado de la Hermandad del Gran Poder de Sevilla

Tras la aprobación de la proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia

El Consejo Local de Hermandades y Cofradias de Jerez ha suscrito públicamente el comunicado en defensa de la vida que ha realizado la Hermandad del Gran Poder de Sevilla tras la aprobación, este pasado jueves en el Congreso de los Diputados, de la proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia:

ANTE LA EUTANASIA

En el día de ayer, jueves 17 de diciembre, el Congreso de los Diputados de nuestra nación aprobó por mayoría absoluta, la proposición de ley que, una vez culmine su tramitación parlamentaria, convertirá la eutanasia en un derecho y una prestación sanitaria.

Como quiera que la opción de tramitación elegida ha impedido cualquier consulta o debate público, incluso la toma en consideración de informes como el emitido por el Comité Nacional de Bioética que, por unanimidad, rechaza los fundamentos de la ley y el que pueda considerarse la eutanasia como un derecho, consideramos importante el trasladar a todos nuestros hermanos algunas precisiones sobre distintas cuestiones relacionadas con la eutanasia, que a veces se utilizan incorrectamente.

Nuestra actual legislación ya configura los siguientes derechos del enfermo:

  • La sedación paliativa, consistente en disminuir el nivel de conciencia del enfermo ante la presencia de síntomas que ya no se pueden controlar con los tratamientos disponibles (síntomas refractarios).
  • La limitación de esfuerzo terapéutico, decisión médica, idealmente compartida con el enfermo y su familia, de no iniciar o continuar un tratamiento que, aunque puede prolongar algo la vida, no va a conseguir recuperación funcional y puede ocasionar sufrimiento adicional.
  • La voluntad vital anticipada, o documento donde el paciente expresa sus preferencias en los cuidados que desea recibir en caso de perder la capacidad de decisión. Debe ser fruto de una planificación anticipada de decisiones, tras una información médica que haya sido adecuadamente comprendida. Puede incluir el rechazo a tratamientos encaminados a prolongar la vida.
  • Cuidados paliativos: enfoque integral para mejorar la calidad de vida del paciente y la familia que se enfrenta a una enfermedad terminal, con prevención y alivio del sufrimiento mediante identificación temprana y evaluación de la esfera física, psíquica y espiritual. Soporte y ayuda hasta el final, con el objeto de DIGNIFICAR el final de la vida.

Todos ellos se configuran como actuaciones ética y legalmente correctas.

Frente a ellos, la eutanasia es un proceso activo, voluntario y directo sobre un paciente que está sufriendo y solicita la administración de fármacos para acabar con su vida.

Pero eutanasia no es igual a muerte digna. La eutanasia es una más de las opciones disponibles, pero para realizar una elección en libertad debemos tener todas las demás opciones disponibles. De lo contrario, será una elección condicionada por la ausencia de alternativas ante el sufrimiento y la desesperanza.

Actualmente en España, los cuidados paliativos básicos son difíciles de atender desde una Atención Primaria desbordada, y los cuidados paliativos avanzados no llegan ni a la mitad de los pacientes con necesidades complejas que los precisan. La experiencia dice que el acceso a los cuidados paliativos disminuye drásticamente las peticiones de adelantar la muerte.

Consideraciones desde el pensamiento cristiano

La vida tiene sentido y valor en si misma, no en su “utilidad”. Hoy en día predomina el concepto “utilitarista” de la vida humana, usando criterios de utilidad social, interés económico, carga familiar o gasto público; en definitiva, como la ha calificado el Papa Francisco, la cultura del descarte

La dignidad de la persona depende de su ser persona individual. Se tiende a equiparar dignidad con calidad de vida, equiparando ésta última a la riqueza, la belleza, el disfrute de la vida física…olvidando dimensiones más profundas de la persona: relacional, espiritual, religiosa…

Cuando no se puede curar, no finaliza el acto médico: en palabras de San Juan Pablo II, curar si es posible, cuidar siempre. El Comité Nacional de Bioética, en su informe en el que rechaza por unanimidad la Ley de eutanasia, insta a implementar una verdadera sociedad del cuidado, con universalizacion de los cuidados paliativos, así como a establecer protocolos claros de sedación paliativa cuando los síntomas o el sufrimiento se hacen refractarios.

La carta Samaritanus Bonus sobre el cuidado de las personas en las fases críticas y terminales de la vida, elaborada por la Congregación para la Doctrina de la Fe y aprobada por el Papa Francisco el pasado junio, nos propone la figura del buen samaritano, que deja su camino para socorrer al hombre enfermo, respetando y promoviendo su dignidad y el valor supremo de su vida.

En el buen samaritano encontramos un corazón que ve, frente a quien mira y no ve. Un corazón compasivo, que se detiene y se involucra, se ocupa. Percibe la llamada de Dios a obrar y a reconocer en la vida humana un don sagrado y el primer bien común de la sociedad, cuya dignidad debemos respetar también en sus fases extremas de sufrimiento y muerte, rechazando todo acto contrario a ella.

Por todo ello, desde la Hermandad del Gran Poder manifestamos nuestro profundo rechazo a la tramitación de una ley que, en palabras del referido Comité Nacional de Bioética, supone “iniciar un camino de desvalor de la protección de la vida humana cuyas fronteras son harto difíciles de prever” y “un retroceso de la civilización”, configurando un “derecho a morir” ética y legalmente inexistente.

Abogamos, por el contrario, porque desde los poderes públicos se garantice el pleno ejercicio de los derechos del enfermo actualmente existentes.

Por último, informamos que desde la Bolsa de Caridad de nuestra hermandad, firmaremos próximamente un convenio de ayuda con la Asociación Andaluza de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA Andalucía) para prestar apoyo económico a la misma para la dispensación de cuidados paliativos a pacientes con esta enfermedad incurable.

Sevilla, 18 de diciembre de 2020.

Festividad de la Expectación de Santa María, Esperanza de los mortales.

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